7 de junio de 2009

II Festival de Coros del Atlántico

Foto con fines ilustrativos

El Salón de Actos del Colegio Diurno de Limón será la Sede del II Festival de Coros del Atlántico organizado por el Depto. de Extensión Cultural de la Universidad de Costa Rica (Sede local), el cual se llevará a cabo el sábado 20 de junio a partir de las 2:00 pm.

En esta ocasión participaremos como coro invitado y nos honramos en compartir el festival con las siguientes agrupaciones limonenses:

  • Coro "Angelical Melodies"
  • Coro de la Etapa Básica de Música; y
  • Coro de Estudios Generales

(Ambos, estos últimos, de la U.C.R., Sede del Atlántico)

El Festival tiene planificada una duración de dos horas (finalizando a las 4:00 pm), teniendo cada uno de los cuatro coros, treinta minutos de presentación y ejecutarán un programa de música variada.

La Capella Pax Mundi agradece a las autoridades de la UCR y al Mtro. Isidro Pardo Solórzano por la gentil invitación esperando que el encuentro sea una oportunidad más de compañerismo y crecimiento mutuos, así como una especial e importante contribución al movimiento coral en la provincia de Limón.

29 de mayo de 2009

Mudamos de hospedaje nuestro Sitio Oficial

Geocities.com, donde teníamos nuestro Sitio Oficial, ha anunciado que ya no otorgará más hospedaje financiado por publicidad sino que todos serán a cargo del cliente. Por tal razón nos hemos visto en la obligación de mudarnos a otro hospedaje lo cual hemos hecho desde hace unos días.

Aprovechamos así, también, la oportunidad para remozar el Sitio Oficial con más funcionalidades y un nuevo aspecto que esperamos sea del agrado de nuestros seguidores y seguidoras, así como del público en general.

Nuestro correo electrónico sigue siendo el mismo, por lo que la nueva dirección (URL) de nuestro Sitio Oficial es:

http://capellapaxmundi.orgfree.com/

Y, recordando nuestro correo electrónico:

coropaxmundi@yahoo.com

Estamos como siempre a las órdenes.

18 de mayo de 2009

BOLETIN INFORMATIVO - CORPACOROS

Nos complace enormemente compartir con Uds. la grata noticia de que la Capella Pax Mundi ha sido uno de los coros elegidos para participar en el XIV Encuentro Coral de Música a realizarse en Guadalajara de Buga, Colombia.

A continuación la transcripción del Boletín Informativo de CORPACOROS que contiene el anuncio de los coros elegidos:

"CORPACOROS se permite agradecer a todas las agrupaciones corales que hicieron llegar sus informaciones de cara a ser seleccionados para asistir al XIV ENCUENTRO CORAL DE MUSICA COLOMBIANA, del 15 al 18 de Octubre próximo.

La siguiente es la lista de los Coros seleccionados:

  • Coro Polifónico de La Habana, Cuba
  • Coro ESPE-UNITA de Quito, Ecuador
  • Vocal Cuatro por Dos de Buenos Aires, Argentina
  • Capella Pax Mundi de San José, Costa Rica
  • Coro Polifónico “Voces de Sullana” Sullana, Perú
  • Ensamble Vocal Huminis Orbis – Venezuela
  • Coro Juventudes Culturales UCV - Venezuela

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CORPACOROS
Carlos Armando Perez
Presidente
www.corpacoros.org
corpacoros@corpacoros.org
corpacoros@gmail.com
corpacoros@ert.com.co"

La Capella Pax Mundi agradece a CORPACOROS, su Comisión Organizadora y al Comité Evaluador, por la oportunidad de compartir con el público colombiano su arte y llevar una muestra del folclor costarricense.

Asimismo se complace en felicitar a los coros hermanos también elegidos y en hacer los votos porque este Festival sea una ocasión de compañerismo, solidaridad y crecimiento mutuo.

¡Nos vemos en Buga!

27 de abril de 2009

Un mensaje fraternal

Hemos recibido un correo electrónico de parte del Mtro. José Luis Cuellas, Director del Coro Polifónico de Junín (Rca. Argentina) que queremos compartir con nuestros lectores y que literalmente dice:

"Mi nombre es José Luis Cuellas, director del Coro Polifónico de JUNIN, Argentina. (Ver: joseluiscuellas.blogspot.com).

Al ingresar en vuestra página saludo y manifiesto mi alegría y reconocimiento por el nivel de representatividad artístico-cultural para con su querido país.

Sin dudas que manifiestan un amor por la cultura, el canto coral y expresar la vida y las emociones a través de la música coral.

Ojalá podamos en algún momento compartir el escenario y abrazarnos en un canto de fe y esperanza compartiendo amistad e idiosincrasia.

Saludo con la mayor deferencia.

José Luis."


La Capella Pax Mundi y su Director, agradecen profundamente este amable comentario y particularmente el reconocimiento a nuestra labor así como a nuestra actitud hacia el canto coral, al considerarlo, experimentarlo y proponerlo como una experiencia vital que contribuye al mejoramiento de la persona humana mediante sintonizarla con valores superiores de estética y virtudes que influyen decididamente sobre la sana convivencia y la paz en las familias, comunidades y pueblos.

Asimismo, por este mismo medio, la Capella Pax Mundi, saluda al hermano Coro Polifónico de Junín y a su Director, Mtro. José Luis Cuellas, reconociéndolos como compañeros en esta maravillosa tarea de impulsar el canto coral en nuestros países, haciendo nuestros más sinceros votos por el éxito en su labor coral y esperando, también, la oportunidad de compartir escenario para enaltecer, codo a codo y garganta a garganta, el mundo de la música coral.

25 de marzo de 2009

Obras folclóricas costarricenses

Además de nuestro repertorio de música académica (renacentista, clásica, etc.) también tenemos el referido a música folclórica, especialmente costarricense.

Muchas obras de gran calidad han escrito compositores nacionales sobre la experiencia del ser tico, su forma de ver el mundo y las cosas que considera valiosas, la manera de asumir las relaciones humanas y la descripción de las pequeñas cotidianeidades de su quehacer, principalmente campesino.

Es el Mtro. chileno D. Marco Dusi, ex Director del Coro Sinfónico Nacional en la década del 70 quien realizó los arreglos corales de las principales obras, arreglos de gran calidad, muy bien valorados por la comunidad artística y que continúan siendo ejecutados hasta el día de hoy, con perspectivas de seguirlo siendo por muchos años más.

Entre estos arreglos destacan "La guaria morada" (letra y música de R. Gutiérrez y C. López, que conformaban el dúo "Los Talolingas"), "Pampa" (J. Bonilla), "Amor de temporada" (H. Zúñiga) y "Mañanitas de mi tierra" (J. Fonseca), canciones sencillas con olor a tierra mojada y zacate fresco. "La guaria morada", de la época de los 30 del siglo pasado, es un bellísimo homenaje a nuestra flor nacional, canción que, en opinión de quien escribe, es considerada popularmente, como un símbolo nacional, tal y como lo es la flor objeto de la obra.

A los arreglos anteriores, cabe incluir el realizado por R. Wesby sobre "Caña dulce", que también ocupa su propio lugar en el repertorio de varios coros nacionales.

Lo cierto es que, habida cuenta de la gama de obras folclóricas nacionales, proporcionalmente considerado el punto, pocos son los arreglos para coros a cappella, quedando muchas muy hermosas fuera de nuestro alcance. Es por eso que la Capella Pax Mundi ha optado por incorporar varios de los arreglos del Mtro. Dusi ("La guaria morada", "Amor de temporada" y "Pampa"), y me comisionó para realizar los arreglos de "Luna liberiana" (J. Bonilla) y "De la caña se hace el guaro" (Anónima).

Luna liberiana


Don Jesús Bonilla nos legó una obra que despliega los míticos efluvios de la reina de la noche enredándose en las dimensiones amorosas del labriego sencillo, plena de embrujos y atmósfera sugerente de fuerzas más allá de la comprensión que inciden sobre los corazones mortales y sus devaneos amorosos, comenzando con esa incertidumbre plasmada en las armonías menores y un vaivén recogido que evoca una monodia medieval, para llegar a una apertura luminosa cuando el hombre se rinde ante sus poderes, claudica en su resistencia a esa fuerza incomprensible y se deja llevar por sus encantos para alcanzar un equilibrio satisfactorio de las tensiones ocasionadas por el astro, con una especie de entrada a otro nivel afectivo que cuaja en la abrupta modulación a la tonalidad homónima mayor. Una obra sencilla, de interesantes contrastes rítmicos y armónicos que intenta cantar a la ilusión amorosa concediendo a nuestra compañera nocturna, unas veces luminosa, otras oscura, con sus fases cambiantes pero previsibles, un papel velador e influyente en el destino del amor. ¿Cuántas veces, en la música universal, aparece esta imagen lunar entrelazada con el afecto de los amantes? Incontables. Y así también sucede en nuestro rincón guanacasteco.

De la caña se hace el guaro


De autor anónimo (a veces erróneamente atribuida a Aníbal Reni) esta antigua canción folclórica está dedicada a una de las formas artificiales por las que el campesino de antaño intentaba alegrar su corazón luego de las duras faenas, los desengaños amorosos y las difíciles condiciones de vida de la Costa Rica de ayer. Obra alegre, ágil y sencilla que, en la misma medida de la sencillez de su anónimo compositor y las circunstancias que lo rodeaban, celebraba una de las formas humildes (hoy por hoy nada recomendable) con que se intentaba iluminar el trajín cotidiano. No obstante la aparente apología del guaro, la obra debe ser entendida como un testimonio histórico o mejor, antropológico, de la vida y los valores que primaron en determinadas circunstancias y que, en esa justa medida, no podemos obviar en la escala del devenir del ser tico, desde sus raíces y durante el proceso de construir su historia e identidad.

El arreglo que interpreta la Capella Pax Mundi, intenta conservar esa sencillez, armónica, melódica y rítmica, dejando la letra de la canción casi en su totalidad a la cuerda de tenores (... los "jumas"? Jaja!) con el acompañamiento de las otras cuerdas en imitación de cimarrona y de jarana popular. Este desarrollo contrasta con su introducción, lenta y progresiva, con armonías clásicas dieciochescas que desembocan en la cimarrona, así como en su conclusión donde se retoma la introducción evocando el ensueño del campesino vencido por los vapores del guaro. En el medio, una pausa, planteada por la canción original, donde el "labriego sencillo" reflexiona (como un comentario picaresco con el público): "Anoche dormí en el suelo..."

Con estas dos obras (y sus arreglos corales a cappella) nuestro coro contribuye a la promoción y conservación de nuestra tradición musical popular, manteniendo vivos los vínculos que nos unen con nuestras raíces y con ese espíritu simple, más preocupado por las pequeñas cosas de la vida que por complicaciones que en nada ayudaban a solucionar sus circunstancias inmediatas, las cuales constituían las verdaderas necesidades de esta región de Centroamérica relativamente aislada de las grandes cuestiones históricas que abrumaban a la Capitanía General o al Virreinato, en su momento, o a la Capital, después.

27 de febrero de 2009

O magnum mysterium


Teniendo el madrigal Il bianco e dolce cigno ya montado, hemos comenzado a replantearnos el monumental motete O magnum mysterium del no menos grandioso Tomás Luis de Victoria (c1548-1611).
En una entrada anterior habíamos adelantado que esta iba a ser una tarea extraña, habida cuenta de que nos enfrantábamos, no a montar el motete, sino a "remontarlo", es decir, desaprender una serie de datos para sustituirlos por otros. El coro, bajo la batuta anterior, había ya montado este motete basado en partituras que, como también se había dicho antes, arrojaban serias dudas en cuanto a la fidelidad de su edición. Por ello, en realidad, lo que estamos haciendo ahora es montándolo según su primera publicación (Venecia, 1572), que como se dijo, difiere de las partituras con que contábamos antes, y de allí las diferencias que hay que arreglar en su ejecución.
De paso, este retomar el motete nos permite trabajar los dos aspectos más importantes de la obra: El correcto fraseo y la "atmósfera".

El fraseo

La compleja polifonía y la particular manera en que Victoria ocurre a los efectos imitativos en esta obra, tienden a resaltar de una manera espectacular los escasos episodios homofónicos que por ello, adquieren gran relevancia expresiva, especialmente destacando lo admirable de la Encarnación teniendo como testigos de privilegio a los humildes animales que rodeaban el Pesebre. En esa descripción (más espiritual que pictográfica) se concatenan los períodos que se elevan hasta la aclamación final, insistente en su alabanza, que se desarrolla sobre el "Alleluia".

La "atmósfera"

Este es el punto más complicado, pues no sólo está íntimamente ligado al anterior (el fraseo) sino a dos más de la mayor importancia: La afinación y el color.
Cuando de una obra de este estilo y época se trata, la afinación no podemos entenderla como comúnmente se hace (así como quien afina una guitarra). Para empezar, es una cuestión de "temperamento" y para el siglo XVI esto era un punto crucial. En efecto, no se componían las obras en "tonalidades" (fácilmente transportables) como hoy, sino en "modos", cada uno de los cuales tenía su propia "personalidad emotiva y espiritual", por llamarlo de alguna manera, así como que cada parte (Tenor, Bassus, Cantus y Altus) se movían independientemente en "regiones" musicales propias. Obviamente no es este el blog adecuado para entrar en los pormenores de esta parte de la teoría de la música renacentista, ni para el análisis igualmente detallado de la modalidad utilizada en el motete, sólo valga la mención para ubicar de cierta forma el desafío que implica.
En tal sentido, además de "afinar" normalmente (evitar "calar notas", "batir notas" y terminar 99 comas más abajo de donde se empezó, etc.) es necesario rescatar la armonía resultante (en su más exquisita expresión) del manejo que Victoria hace de las cuatro partes, sobre todo en la aparente oscilación (para nuestros oídos actuales) entre las tónicas sol y re. Y digo "aparente" en virtud de que cada parte tiene su propia región (derivada de la teoría de los hexacordios) y la "oscilación" se nos presenta así por nuestra actual manía de "modular". Pero ya veo que me estoy entusiasmando con esto y tampoco es para tanto en esta entrada.
Esta cuestión de la "atmósfera" es la característica fundamental que hace que este motete pueda ser calificado de "monumental" y por lo tanto, hay que prestarle la debida atención.
En cuanto al color el asunto tiene sus "bemoles". En efecto, teniendo la obra como "tónica" (en conjunto) la nota sol (el Gamma ut medieval), lleva a que el Cantus alcance apenas varias humildes notas re con las cuales se debe lograr el efecto deseado, incluso tomando en cuenta "unos cuantos hertzs de más", por el asunto del diapasón renacentista. De allí que esta maravillosa obra deba brillar apenas por sobre el ambiente oscuro del pesebre. Es así que el tema de color particularmente afecte al Cantus. Para las demás voces, salvado el caso del papel que el Tenor desempeña en este tipo de obras, habrá que cuidar la contribución que el Altus hará, principalmente en relación (relativa) al Tenor; y el Bassus, para variar, tendrá la oportunidad de lucir (y lograr) sólidos fundamentos tonales en esas profundidades a que lo manda Victoria, precisamente, por asunto de "atmósfera".
En resumen, sin pretender hacer música descriptiva, la maravillosa aparición, en un humilde pesebre, del Salvador del Mundo, llevó a Victoria a legarnos esta grandiosidad que sí pretende estar a la altura de lo que celebra: El Gran Misterio; y nosotros pretendemos estar a la altura que corresponde para reproducir, una vez más, este homenaje musical que el exquisito compositor abulense dejara para la posteridad y compartirlo con nuestra audiencia.